La Cuarta Transformación ha planteado un cambio profundo en la forma de entender y ejercer el poder público. Ya no se trata únicamente de implementar programas o modificar estructuras, sino de transformar la relación entre el gobierno y la ciudadanía. En este proceso, la administración pública ocupa un lugar estratégico: es el engranaje que permite que los principios se traduzcan en acciones concretas y resultados tangibles, particularmente en un estado como Zacatecas.
Uno de los principales retos para la administración pública en Zacatecas es consolidar una gestión basada en la honestidad como valor rector. La 4T ha sido clara: no puede haber transformación sin un combate frontal a la corrupción y a las prácticas que durante años debilitaron la confianza ciudadana. Administrar con honestidad implica procesos claros, decisiones responsables y un uso eficiente de los recursos públicos, siempre orientado al interés colectivo.
Otro desafío central es ejercer la autoridad con legitimidad y ética pública. La autoridad no se impone, se construye a partir del ejemplo, del cumplimiento de la ley y de la congruencia entre el discurso y la acción. En Zacatecas, fortalecer la autoridad institucional significa ordenar la casa, profesionalizar el servicio público y garantizar que cada decisión administrativa responda a criterios técnicos, legales y sociales.
La austeridad republicana, entendida desde la Cuarta Transformación, representa también un reto permanente. No se trata de recortar por recortar, sino de administrar con responsabilidad para liberar recursos que permitan atender prioridades sociales. En este sentido, la administración pública debe demostrar que una gestión austera puede ser, al mismo tiempo, eficiente, transparente y sensible a las necesidades de la población.
Asimismo, la transformación exige una administración moderna y cercana, capaz de simplificar trámites, mejorar procesos y fortalecer la capacidad institucional. En un contexto como el de Zacatecas, con realidades territoriales diversas, la administración pública debe adaptarse, innovar y responder con eficacia, sin perder de vista que cada procedimiento impacta directamente en la vida de las personas.
Finalmente, uno de los mayores retos es recuperar y fortalecer la confianza ciudadana. La Cuarta Transformación apuesta por gobiernos que sirvan al pueblo y no se sirvan de él. Para Zacatecas, esto implica construir una administración pública que actúe con integridad, que rinda cuentas y que asuma su responsabilidad histórica en la construcción de un estado más justo.
La transformación no se decreta; se construye desde lo cotidiano. En Zacatecas, la administración pública tiene la responsabilidad de ser un pilar de la Cuarta Transformación, guiada por la honestidad, la autoridad moral y el compromiso de servir con ética y vocación pública.
M.F. María del Carmen Salinas Flores
Secretaria de Administración