Tal como lo hemos asentado en varios esbozos donde afirmamos que el tema de la inseguridad, es un tema por demás complejo que no obedece a un solo factor como causal de las conductas antisociales y que muchos especialistas han denominado incluso que se trata de una enfermedad social, pues vivimos en una época donde la intolerancia y la violencia para muchos están a flor de piel y les afloran conductas agresivas.

Y si decimos que se trata de una enfermedad, deberíamos estar averiguando que es lo que nos enferma, buscar cual o cuales son las situaciones que nos tienen mórbidos y entre esas multicausalidades que indagáramos, después podremos encontrar soluciones y esas situaciones de complejidad invariablemente nos llevaran a esa enfermedad que bien puede ser por cuestiones endógenas o exógenas, es decir desde trastornos de conductas emocionales, adicciones, culturales y otros tantos factores que sabemos están presentes.

Y como sociedad debemos tener claro que es preciso hacer cambios radicales desde lo individual y en conjunto si queremos vivir en un clima armonioso, donde tengamos comunidades de paz y sana convivencia, donde podamos reconstruir nuestros microespacios que nos den como resultado macro espacios en el mismo sentido, una participación activa donde estén involucrados todos los actores sociales, desde el núcleo principal de esta sociedad que es la familia, los gobiernos en sus distintos niveles, las escuelas con sus maestros y educandos, empresarios, iglesias, medios de comunicación, etc. es decir todo el conglomerados social en un solo concierto.

Y entre lo que podemos empezar a trabajar en nuestro microespacio es a través de la conciencia, la cual nos permite descubrir y focalizar nuestras fortalezas, así como los puntos que tenemos que modificar siendo esta una herramienta fundamental para lograr un cambio en nuestras acciones y actitudes en nuestra cotidianidad.

Pero que es la conciencia, y decimos que es estar atento a la realidad, que siente piensa y actúa con conciencia de sus actos y de sus consecuencias, lo cual lo podemos lograr mediante nuestra percepción de lo que sucede en nuestro alrededor, percibiendo los cambios y dándonos cuentas de las oportunidades, así como dándonos cuenta de las acciones que nos hacen cometer errores, pero también de lo que está en mi para corregir, pudiendo identificar mis emociones y mis sentimientos, que mediante la introspección de mi conciencia y mis estados de ánimo, me lleven a reflexionar sobre ellos, pues hoy en día vivimos en un mundo tan acelerado donde somos esclavos de palabras, nuestros vicios, pasiones, nuestras prisas, en un ritmo frenético junto al sinfín de tareas y obligaciones que nos exige enfocar nuestra atención hacia el exterior para evitar que se nos escape algo, pero que a su vez nos aleja de nosotros mismos.

Y por supuesto que trabajar en el interior del ser, es decir en nosotros mismos, donde reconozcamos que en algunas cosas somos asertivos y en otras no, pero que aceptemos la retroalimentación positiva es decir los consejos prudentes y diligentes, que mantenga nuestra mente activa y nos permita afrontar hechos importantes en un proceso de evolución, de reconocimiento de nuestras fortalezas y debilidades, con un pensamiento ordenado y sistemático en conciencia de nuestros cinco sentidos tendremos en consecuencia una mejor vida que nos de bienestar y que juntos al unisonó con el concierto social podamos construir esos micro y macro espacios de armonía, paz social y sana convivencia en nuestras comunidades.


 
 

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