“Siembra un pensamiento y cosecharas una acción; siembra una acción y cosecharas un habito; siembra un habito y cosecharas un carácter. Siembra un carácter y cosecharas un destino” (proverbio chino)


En una plática más con el Licenciado David Monreal Ávila, donde me refiere que el tema de la inseguridad es derivado de los muy diversos factores que intervienen para que esta se produzca y que no obedece a un solo componente como causal, pero que además no es un tema que solo se tenga que atacar desde las instituciones gubernamentales en sus tres niveles de gobierno, que aun y cuando son las encargadas de generar e implementar medidas afirmativas en el tema de la prevención del delito y las violencias en sus muy diversas manifestaciones, también es cierto que por muy buenos que sean los proyectos y políticas públicas que se implementen al respecto, ninguno de estos podrá dar los resultados esperados sino es con la coparticipación del conjunto de conglomerado social para que esto pueda ser posible tal como reza el proverbio Swahili “un barco no avanza si cada uno está remando en una dirección”.

La violencia es un tema presente en nuestros entornos y sus manifestaciones y rostros, nos demandan a todas y todos el prepararnos para hacerle frente y resolver el problema con ideas que se traduzcan en acciones afirmativas que fortalezcan y amplíen principalmente el sentido de prevención ante el fenómeno de inseguridad y violencia que se vive y que entre algunas acciones podremos dirimir que:

¿Qué es Prevenir? es realizar acciones para evitar o reducir el daño de una situación que nos amenaza. Y cuando nos referimos a la prevención de la violencia estamos hablando de acciones que deben tener la finalidad de reducir los riesgos de que una persona sufra o ejerza violencia sea cual sea su origen étnico, grupo etario, genero, clase social, credo, características físicas, ideas u orientación sexual.

Y ¿Por qué prevenir? Por el incremento de la violencia que nos lacera y lastima a todas y todos, de ahí nuestra necesidad de construir estrategias a partir del reconocimiento de las causas que la producen y reproducen, teniendo presente que la violencia adquiere diferentes rostros según la población, el ámbito y contexto en que esta se presente y que para prevenirla, se hacen necesarias acciones de corto mediano y largo plazo, que trasciendan los cambios de administraciones municipales, estatales y federales para poder lograr verdaderos resultados al respecto.

Prevenir la violencia es un reto que nos exige evidencias tangibles de que se realizaran acciones eficaces y eficientes para enfrentarla en el corto, mediano y largo plazo, lo cual implicara un trabajo inmediato poniendo todas las herramientas y recursos de que el estado disponga para transformar prácticas y creencias culturalmente arraigadas que en muchas ocasiones normalizan la violencia.

Por lo anterior y muchas cosas más, es indispensable y urgente fortalecer en nuestro estado la seguridad mediante acciones afirmativas de prevención antes que represión, con acciones que tengan como resultado disminuir las amenazas que impiden que las personas logren su máximo potencial y que limitan el desarrollo del estado, por ello para alcanzar la seguridad de los ciudadanos requiere de la coparticipación de todas y todos poniendo por delante la mejor de las voluntades y recursos de que el estado dispone y caminando de la mano con los empresarios, la comunidad académica, las organizaciones de la sociedad civil y cada uno de nosotros desde los diferentes espacios donde nos desarrollamos, como la familia, el trabajo, la escuela, nuestra calle, nuestra colonia y nuestras comunidades


 
 

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