Al menos 160 personas murieron en la catástrofe, que también golpeó a numerosos visitantes extranjeros. Las autoridades nepalíes reportaron personas sin localizar de India, Australia, Reino Unido, Malasia, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica, Corea del Sur, Ucrania y Estados Unidos

Una operación de rescate a gran escala se desarrolla en la frontera entre Nepal y China tras las inundaciones y deslizamientos de tierra que han provocado al menos 160 muertes y cientos de desaparecidos, muchos de ellos visitantes extranjeros. Autoridades de ambos países coordinaron el despliegue de personal y recursos en una carrera contrarreloj para hallar sobrevivientes entre los escombros y el lodo que arrasaron aldeas enteras.

El desastre ocurrió en las primeras horas de este miércoles, cuando una avalancha de barro, agua y escombros sepultó edificios, vehículos y habitantes en los alrededores del paso fronterizo de Gyirong, una de las rutas clave entre Nepal y la Región Autónoma del Tíbet en China. Las imágenes de cámaras de seguridad mostraron cómo la corriente arrastró autobuses y vehículos particulares.

“Vi cómo las aguas se llevaban por delante ocho o nueve camiones, además de casas y personas”, relató Suman Chalise, residente de la localidad nepalí de Nuwakot.

“Fui testigo de una devastación de tal magnitud que nunca había visto nada igual”, agregó.

De acuerdo con los reportes más recientes de las autoridades nepalíes, 157 cuerpos han sido recuperados hasta el momento, pero se teme que la cifra de víctimas continúe en aumento a medida que avanzan las tareas de búsqueda.

Por su parte, las autoridades chinas informaron de la existencia de “numerosas víctimas” en su territorio, con un balance preliminar de tres fallecidos y al menos 265 personas desaparecidas. Funcionarios de ambas naciones advirtieron que el acceso a las zonas afectadas es extremadamente complicado debido a los daños en carreteras y puentes.

El Ministerio de Turismo de Nepal confirmó que entre los desaparecidos figuran 403 turistas, de los cuales 341 son extranjeros. La Junta de Turismo detalló que los no localizados incluyen 142 ciudadanos de India, así como personas originarias de Australia, Reino Unido, Malasia, Países Bajos, Portugal, Sudáfrica, Corea del Sur, Ucrania y Estados Unidos. Los rescatistas intentan avanzar con perros adiestrados y equipos especializados sobre el barro y los escombros que sepultaron los primeros pisos de numerosos edificios.

El primer ministro de Australia, Anthony Albanese, informó que 34 australianos permanecen sin ser localizados tras el paso de las inundaciones.

“En este momento, Nepal es un país en desarrollo, no cuenta con los recursos que un evento de este tipo tendría en Australia, por lo que la información es difícil”, explicó Albanese durante una mesa de discusión.

“Nuestros pensamientos están con todos aquellos que hoy sienten preocupación por sus seres queridos”, añadió.

El gobierno del Tíbet movilizó a cerca de 800 trabajadores de emergencia y 150 vehículos, junto con embarcaciones rápidas, para asistir en la zona limítrofe. El ejército nepalí desplegó medios aéreos y rescató decenas de personas en el distrito de Rasuwa, uno de los más afectados.

David Fisher, representante en Nepal de la Federación Internacional de Sociedades de la Cruz Roja y de la Media Luna Roja (FICR), aseguró que “pueblos enteros y zonas de mercados fueron arrasados”. La organización envió suministros de emergencia, incluyendo mantas, camillas, botiquines y bolsas para cadáveres.

Las causas exactas del desastre aún se investigan. Shishir Khanal, canciller de Nepal, señaló que “probablemente un sismo provocó un desprendimiento de tierra que, a su vez, bloqueó un río, lo que originó el aumento del caudal”.

La Agencia Nacional de Gestión de Desastres de Nepal indicó que imágenes satelitales muestran un “desprendimiento de nieve y rocas” en la frontera, lo que habría desencadenado la tragedia. Expertos advierten sobre el riesgo de una nueva crecida, ya que permanece un bloqueo en la parte alta del río que divide ambos países.

Qianggong Zhang, responsable del Centro para el Desarrollo Integrado de las Montañas (ICIMOD), advirtió: “Existe el riesgo de una segunda crecida por un bloqueo en la parte alta del río fronterizo entre Nepal y China”.

El primer ministro nepalí, Balendra Shah, pidió a la población mantener la calma.

“Quiero asegurarles que no están solos en estos momentos difíciles: el Estado está con ustedes con todos sus medios y recursos”, dijo.

Desde China, el presidente Xi Jinping ordenó priorizar la búsqueda y rescate de los desaparecidos, además de la atención médica a los heridos. Las labores de rescate continúan bajo condiciones meteorológicas adversas, mientras las autoridades refuerzan la vigilancia ante la posibilidad de nuevos deslizamientos por lluvias en la región.

Las inundaciones y deslizamientos suelen afectar la zona durante la temporada de monzones, pero científicos advierten sobre la intensificación de estos eventos debido al cambio climático. Miles de personas permanecen evacuadas o en paradero desconocido, mientras los equipos de emergencias redoblan esfuerzos para encontrar sobrevivientes en una de las catástrofes más graves registradas recientemente en la región del Himalaya.


 
 

POST GALLERY