El día 21 de marzo es el del natalicio del Patricio de Guelatao, Oaxaca, Benito Juárez García. Desde los primeros años de educación se ha enseñado datos biográficos sobre este personaje, por ello, considero que ahondar en lo mismo resultaría redundante. Hoy prefiero escribir sobre la persona y sobre la influencia del hombre; sobre la huella que dejó en su tránsito por este plano y de cómo su ejemplo de vida ha influido en la conformación del mundo en que vivimos.

 

“Morir por la idea para alcanzar la inmortalidad”

 

Desde tiempos ancestrales el ser humano fantasea con encontrar la panacea, el elixir o el artilugio sagrado que le conceda la eternidad, y a la fecha, no se ha podido encontrar. Y esque, no lo encontramos, porque lo concebimos de la manera equivocada. Creemos que la inmortalidad está ligada a la corporeidad y al plano material, sin embargo, es posible volvernos inmortales,  no es en plano material, sino de una forma etérea o espiritual. El legado de una persona es capaz de trascender por un tiempo, época e incluso por la eternidad, por eso, cada que leo o escucho la frase “Morir por la idea para alcanzar la inmortalidad”, desfilan por mi mente los nombres de personajes ilustres, que de algún modo han dejado importantes legados para la posteridad; uno de ellos, es sin lugar a dudas, el Hermano Benito Juárez.

 

Él es el ejemplo de cómo se muere por la idea para alcanzar la inmortalidad. Benito Juárez es un personaje cuya vida incita a la polaridad de opiniones, a veces es alabado y muchas otras es criticado, y es que Hermanos, el camino de la inmortalidad no es para todos, pues, paradójicamente, para alcanzar la inmortalidad, tenemos que sacrificar nuestra propia vida, y si aspiramos a ello, debemos saber que el precio a pagar no todos estamos dispuestos a asumirlo.

 

El legado de una patria libre, soberana e independiente que nos deja Juárez, fue algo que casi le costó la vida en varias ocasiones, durante su gobierno itinerante. En su momento no se sabía cuál sería el desenlace, sin embargo, de algo estoy seguro, al tomar la resolución de luchar por sus ideales, Juárez siempre estuvo dispuesto a sacrificar su vida pues fue un hombre de convicción y esto lo deja de manifiesto en su frase: “Los hombres no son nada, los principios lo son todo”.

 

Como masón y liberal, me pregunto, ¿qué tanto se ha cuidado y honrado el legado que nos dejaron nuestros antecesores?… Tristemente hoy en día nuestra sociedad pasa por una crisis severa de inseguridad y delincuencia. Antes, de quien nos defendíamos era de los invasores extranjeros, que atentaban contra nuestra soberanía, hoy tenemos una crisis social interna, la violencia generada por el crimen organizado se ha convertido en un enemigo que amenaza nuestra tranquilidad y al ideal de una sociedad democrática y liberal.

 

Ahora que se ha establecido este año como el año de la paz, debemos tener más presente que nunca la frase más famosa de Juárez “Entre los individuos como entre las naciones, el respeto al derecho ajeno es la paz” si la adoptáramos como una máxima en nuestras vidas y cada uno se comprometiera a llevarla a cabo, nuestra sociedad no estaría padeciendo de los males que nos aquejan.

 

Termino con lo siguiente:

Como seres humanos, pertenecemos a la misma estirpe y es nuestro deber, como parte de ella, contribuir a su mejora, no a su deterioro. Nuestra vida es muy breve, seamos ejemplo con un legado memorable que incite a otros a emular nuestros actos, y que estos repercutan en beneficio de nuestros Hermanas y Hermanos a la sociedad misma.

 

Siempre es más fácil quejarse por lo que no tenemos, en lugar de asumir el compromiso de crearlo. No somos responsables por las condiciones en las que llegamos a este mundo, sin embargo, una vez llegados a él adquirimos cierto grado de responsabilidad respecto a ¿cómo lo entregaremos a las futuras generaciones y que generaciones de seres humanos dejaremos a este mundo?.

 

Importante reconocer es la representación jurídica de la separación de la política, la economía y lo social  de la Iglesia y el Estado, para hacer de éste país, una nación libre, independiente, plural y sobre todo democrática, donde reine el respeto entre personas, respeto a las mujeres, respeto a la vida, respeto a la ley, sobre todo respeto a la autoridad legalmente constituida independientemente de credos e ideologías.

 

Cierro con esta frase del Benemérito de las Américas: “No deshonra a un hombre equivocarse. Lo que deshonra es la perseverancia en el error”.

 

 

M.: R.: G.: M.: Óscar Gabriel Campos Campos

“Donde hay trabajo hay abundancia”


 
 

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