- El cantante es el último invitado de la temporada en ‘Lo de Évole’, el programa de La Sexta en el que Jordi Évole profundiza en las facetas más íntimas de personajes públicos
Por: Carolina Viciano
El programa de Jordi Évole en La Sexta llega a su fin esta temporada y lo hace con Alejandro Sanz (Madrid, 57 años) como último invitado. El cantante madrileño, que está de gira por Estados Unidos, ha recibido al periodista en Washington en Lo de Évole, donde ha profundizado en la situación política y social del país gobernado por Donald Trump. Sanz ha mostrado su preocupación por el auge de los discursos radicales y ha sido especialmente crítico con la políticas discriminatorias hacia la migración propias del mandato de Trump.
En el transcurso de la conversación, Alejandro Sanz ha subrayado cómo le inquieta el hecho de que las decisiones globales dependan de líderes de carácter imprevisible: “En manos de quién está el mundo, y dime si no tienes un poco de temor”. A lo que el artista ha añadido, “este tío un día se levanta con el pie izquierdo y nos mandan al carajo”. Esta reflexión surge durante un paseo con Évole por Washington, concretamente en el escenario simbólico del Lincoln Memorial, donde ambos han expresado su extrañeza de que el monumento conserve su histórico nombre, ironizando sobre la costumbre de Trump de rebautizar con su marca diferentes espacios públicos.
El artista, que en sus conciertos prioriza las emociones y evita abordar temas políticos en escena, ha justificado esta decisión alegando que el espectáculo es un espacio reservado para la conexión emocional con su público. Sanz ha sostenido: “Yo no me pongo a hablar de nada que no tenga que ver con las emociones, las canciones y las sensaciones”. El cantante reconoce que comparte opiniones similares con sus músicos en cuestiones como la guerra y la discriminación, pero considera que estas convicciones se demuestran con hechos y no mediante discursos sobre el escenario.
Qué ha dicho Alejandro Sanz sobre el racismo, la emigración y Estados Unidos: “Compran el pack completo del ideario”
El desarrollo de la gira de Alejandro Sanz en Estados Unidos, con un público marcadamente latino, ha servido de fondo para abordar asuntos de máxima actualidad como el racismo. El cantante ha repudiado de forma categórica los insultos hacia jugadores como Vinicius o Lamine Yamal y ha atribuido estos comportamientos al perfil de quienes, según él, “compran el pack completo del ideario”: “Hay que ser racista, la Tierra es plana, el hombre no llegó a la Luna y las vacunas nos matan”.
Durante el paso de su equipo por Chicago, varios miembros presenciaron actuaciones del ICE (el cuerpo de control de inmigración en Estados Unidos) mientras detenían a personas en la puerta del hotel donde se alojaban, según ha relatado. Además, Sanz ha admitido no haber visto directamente estas escenas, pero ha calificado de “barbaridad” las imágenes difundidas sobre estos operativos. El artista ha manifestado su percepción sobre el clima social en España, asegurando que el racismo sigue presente en la sociedad pese a la creencia contraria: “Y nos creemos que no, que lo tenemos superado”.
Jordi Évole ha recordado episodios recientes de insultos racistas en partidos de la selección española, ante lo que Sanz ha confesado haber sentido “vergüenza”. El artista ha extendido su crítica a la utilización de la inmigración como arma política, sosteniendo que la mayoría de quienes emigran lo hacen movidos por el deseo de aportar y trabajar en su nuevo hogar: “El ser humano se mueve por el mundo y utilizarlo políticamente es rastrero”.
Lo que distingue la mirada de Alejandro Sanz sobre líderes y modelos políticos en el mundo
Durante el programa, el contraste de opiniones del cantante hacia figuras públicas ha ocupado un lugar relevante. Sanz ha recordado al expresidente de Uruguay, Pepe Mujica, recientemente fallecido y entrevistado por Jordi Évole poco antes de su muerte. Respecto a él, ha señalado: “Me fascinaba como persona, pero como político, no vi su obra. Mucha gente me ha hablado de su obra, pero viendo cómo es como persona no puedo esperar solo que sea una persona digna y con dos dedos de frente, con sentido común y corazón”.
En cambio, la figura de Donald Trump ha sido objeto de una crítica especialmente severa. Sanz ha expresado su rechazo ante el modelo que representa, sosteniendo que “nadie puede querer” su implantación en España y calificando la política migratoria estadounidense como “injusta, cruel y que hace sufrir a la sociedad de una forma enorme; es una de las formas de discriminación más crueles que existe”. Jordi Évole ha rematado la idea recordando que en España hay quienes defienden discursos con propuestas extremas en torno a organizaciones como Open Arms.
Este intercambio de opiniones, siempre desde una posición de autocrítica, ha servido también para que ambos aludan a la “pérdida de valores” y a la peligrosidad de un discurso radicalizado cada vez más atractivo para ciertos sectores sociales, según ha constatado Alejandro Sanz. La conversación ha incluido momentos de distensión, especialmente cuando ambos ironizan sobre la política estadounidense y el humor que puede surgir en torno al color verde y el canal laSexta; o sobre el modo en que la política estadounidense se mezcla con el negocio y la espectacularidad.