Cada 12 de junio se conmemora el Día Mundial contra el Trabajo Infantil, una fecha que nos invita a reflexionar sobre una realidad que durante décadas limitó las oportunidades de millones de niñas, niños y adolescentes en todo el mundo. Hablar de trabajo infantil no es únicamente referirse a quienes realizan actividades económicas a temprana edad; es hablar de infancias que ven restringido su derecho a la educación, al juego, al descanso y al desarrollo pleno.
La erradicación del trabajo infantil requiere acciones integrales que fortalezcan la protección social, amplíen las oportunidades para las familias y garanticen el acceso a una educación de calidad. Cuando las niñas y los niños permanecen en las aulas, cuentan con mayores herramientas para construir un proyecto de vida y romper ciclos de desigualdad.
En México, la Cuarta Transformación ha colocado a las niñas, niños y adolescentes en el centro de las políticas públicas. Programas de becas y apoyos educativos buscan que ninguna familia tenga que elegir entre enviar a sus hijas e hijos a la escuela o incorporarlos al trabajo para complementar los ingresos del hogar. La apuesta es clara: la educación es el camino para construir un país más justo y con mayores oportunidades para todas y todos.
En Zacatecas, esta visión se refleja en el fortalecimiento de la educación pública y en las acciones que permiten que más estudiantes permanezcan en las escuelas. La entrega de becas, útiles escolares, uniformes y los programas de dignificación de espacios educativos representan mucho más que apoyos materiales; son herramientas que ayudan a garantizar el derecho a la educación y a construir condiciones de bienestar para las familias zacatecanas.
Invertir en educación también significa invertir en el futuro de nuestro estado. Cada niña y cada niño que permanece en las aulas tiene mayores posibilidades de desarrollar sus capacidades, acceder a mejores oportunidades y contribuir al desarrollo de sus comunidades. Por ello, las políticas públicas que fortalecen la permanencia escolar son también políticas que previenen el trabajo infantil.
La transformación social comienza garantizando derechos. Cada estudiante que continúa sus estudios, cada familia que recibe apoyo para que sus hijas e hijos sigan aprendiendo y cada escuela que mejora sus condiciones representa un paso adelante en la construcción de un Zacatecas más justo e incluyente.
En este Día Mundial contra el Trabajo Infantil, vale la pena recordar que las niñas y los niños no deben trabajar para sobrevivir; deben tener la oportunidad de aprender, jugar, convivir y soñar. Porque cuando una sociedad protege sus infancias, también protege su futuro.
Hoy, más que nunca, la educación sigue siendo la mejor herramienta para combatir la desigualdad, ampliar oportunidades y construir el bienestar que queremos para Zacatecas y para Méxic
M.F. María del Carmen Salinas Flores