Un repunte en el empleo y sólidos resultados empresariales impulsaron a los principales índices de Nueva York, mientras que la Reserva Federal mantiene sin cambios la política monetaria y los inversores analizan la persistencia de tensiones en Oriente Medio

Wall Street alcanzó nuevos máximos históricos el viernes, respaldado por un mercado laboral más robusto de lo previsto y por sólidos resultados corporativos, mientras el precio del petróleo Brent superó los USD 101 por barril tras un nuevo intercambio de ataques entre fuerzas estadounidenses e iraníes en el estrecho de Ormuz.

El S&P 500 avanzó 0,84% hasta los 7.398,93 puntos, el Nasdaq Composite subió 1,7% a 26.247,08 unidades y el Dow Jones Industrial Average (DJIA) sumó 12,19 puntos para cerrar en 49.609,16. Ambos índices encadenaron su sexta semana consecutiva de ganancias, la racha alcista más prolongada desde octubre de 2024.

El detonante del optimismo bursátil fue el informe de empleo de abril, que mostró una creación neta de 115.000 puestos de trabajo, casi el doble de lo que anticipaban los economistas. La tasa de desempleo se mantuvo estable en el 4,3%. Ese dato refuerza las expectativas de que la Reserva Federal mantenga las tasas de interés sin cambios en el corto plazo.

El rendimiento del bono del Tesoro a 10 años cayó a 4,36% desde el 4,41% del jueves, aunque permanece por encima del 3,97% registrado antes del inicio del conflicto. Una encuesta preliminar de la Universidad de Michigan reveló que el ánimo de los consumidores sigue cerca de sus niveles más bajos desde 2022, con preocupaciones centradas en el precio de la gasolina y los aranceles, aunque las expectativas de inflación para el próximo año se moderaron levemente.

El sector tecnológico fue el principal motor del avance. Nvidia subió con fuerza, mientras que Micron Technology y Sandisk se dispararon ante la demanda sostenida de memoria y almacenamiento para centros de datos de inteligencia artificial. El índice Philadelphia SE Semiconductor acumuló en lo que va del segundo trimestre una ganancia de alrededor del 54%.

Akamai Technologies lideró las subidas individuales con un alza de 26,6% tras publicar resultados que superaron las previsiones y anunciar un contrato de USD 1.800 millones para proveer infraestructura en la nube a un cliente no identificado durante siete años. Monster Beverage trepó 13,6% después de superar las estimaciones de beneficio y ventas; las operaciones fuera de Estados Unidos representaron cerca del 45% de sus ventas netas totales, el porcentaje más alto en la historia de la compañía.