Beirut, (EFE).- El ministro de Exteriores de Kuwait, Ahmed Nasser al Mohamed Al Sabah, realizó una visita al Líbano con el objetivo de restablecer los lazos y la confianza con el país mediterráneo, después de que en octubre pasado se desatara una crisis diplomática con los países del golfo Pérsico.
El jefe de la diplomacia kuwaití llegó la noche del sábado a Beirut, en la primera visita de un funcionario del golfo al Líbano desde que estalló la crisis, iniciada por la incapacidad de las autoridades libanesas de controlar el narcotráfico desde su país.
La tensión se agravó después de que un ministro libanés hiciera unos comentarios sobre el conflicto armado en el Yemen que fueron interpretados como favorables a los rebeldes hutíes, contra los que lucha la coalición militar liderada por Arabia Saudí y que integra también a varios países del golfo, entre ellos Kuwait.
"La razón principal de mi visita al Líbano es que llevo un mensaje kuwaití, del golfo, árabe e internacional: medidas e ideas propuestas para generar nuevamente confianza con el Líbano", dijo Al Sabah en su reunión con el presidente libanés, Michel Aoun, según un comunicado de la oficia de este último.
El ministro kuwaití le entregó a Aoun un "memorando" con el objetivo de restablecer las relaciones entre el golfo y el Líbano, en un momento, además, que coincide con el 60 aniversario del establecimiento de relaciones entre el país mediterráneo y Kuwait.
Al Sabah ya se reunió la noche del sábado con el primer ministro libanés, Najib Mikati, al que le recordó que "todos los países que aman al Líbano no interfieren en los asuntos internos del Líbano" y que los Estados del golfo no quieren que éste interfiera en los suyos, según un comunicado de la oficina del jefe del Ejecutivo.
"No hubo ruptura de relaciones. Más bien, hubo una retirada de embajadores para consultas y, en consecuencia, las relaciones con el Líbano no se rompieron", le trasladó Al Sabah a Mikati, según la nota.
El primer país en tomar medidas contra el Líbano fue Arabia Saudí, que retiró a su embajador en Beirut el pasado octubre en respuesta a las declaraciones del ministro libanés, pero citando también otras razones, como la inacción contra el narcotráfico con destino al golfo y también el papel de Hizbulá en la nación de los cedros.
Emiratos Árabes Unidos, Baréin y Kuwait tomaron medidas similares poco después y la disputa con el Líbano continúa pese a que el ministro que desató la tormenta dimitió hace un mes. EFE