San Francisco, (EFE).- El fundador de Amazon, Jeff Bezos, abandonó este lunes el puesto de consejero delegado de la compañía para centrarse en otros proyectos personales y le sustituye Andy Jassy, de su máxima confianza y quien durante años lideró la lucrativa división de computación en nube de la empresa, AWS.
Bezos pone así fin a una larga etapa de 27 años al frente de Amazon que le ha llevado a ser el hombre más rico del mundo, según la lista Forbes, y aunque deja la dirección del día a día, seguirá vinculado a la compañía que fundó, ahora como presidente ejecutivo.
UNA RENUNCIA LARGAMENTE ANTICIPADA
El multimillonario ya adelantó a principios de este año su intención de retirarse de la primera línea, y unos meses más tarde, durante una intervención virtual en la reunión anual de accionistas de la compañía, anunció que el traspaso de poderes sería el 5 de julio, al coincidir con el 27 aniversario de la constitución formal de la empresa.
"Cuando miras nuestros resultados financieros, lo que en realidad estás viendo son los resultados acumulados y a largo plazo de la invención. En este momento, veo a Amazon con más inventiva que nunca, lo que supone las condiciones óptimas para llevar a cabo esta transición", expresó Bezos en una carta a los inversores.
Desde su nuevo puesto como presidente ejecutivo, Bezos seguirá teniendo influencia en la toma de decisiones de la compañía, pero dispondrá de más tiempo para, según indicó, centrarse en iniciativas tanto filantrópicas como de gestión de sus otras empresas: la aeroespacial Blue Origin y el diario The Washington Post.
LO PRIMERO: VIAJAR AL ESPACIO
Una de las primeras cosas que el fundador de la firma de comercio electrónico ya ha adelantado que hará en los próximos días será viajar al espacio este 20 de julio -junto a su hermano Mark y la piloto de 82 años Wally Funk- en el primer viaje tripulado de Blue Origin.
Según Bezos, éste es un sueño que ha tenido desde niño y que ahora podrá realizar junto a su "mejor amigo" (en referencia a su hermano pequeño), un viaje que espera que le cambie a él mismo así como su relación "con el planeta y con la humanidad".
El hombre más rico del mundo lleva tiempo preparando su renuncia como consejero delegado, y a principios de mayo vendió 739.000 participaciones de Amazon, según muestran los documentos públicos que presentó la compañía ante la Comisión de Bolsa y Valores de EE.UU. (SEC, por sus siglas en inglés).
Las acciones vendidas suponen únicamente una pequeña fracción del total que Bezos sigue controlando, estimado en 52,4 millones de títulos, lo que representa más del 10 % de la propiedad de la compañía líder de comercio electrónico.
SE VA CON 177.000 MILLONES
De acuerdo con la lista Forbes, Bezos abandona el cargo con una fortuna de 177.000 millones de dólares, la práctica totalidad de ellos (más de 170.000 millones) constituida por acciones de Amazon.
La pandemia del coronavirus y las consiguientes restricciones a la movilidad y a la actividad económica han incrementado las ventas del comercio electrónico en todo el mundo, lo que a su vez ha disparado los beneficios de Amazon hasta triplicar las cifras de hace solo un año.
En paralelo, el valor de las acciones de la firma en bolsa prácticamente se ha duplicado, lo que ha aumentado todavía más la inmensa fortuna de su fundador.
JASSY, UN HOMBRE DE LA CASA
Por su parte, Jassy, que entró a trabajar en Amazon en 1997 -sólo tres años después de la fundación de la empresa- dirige desde su creación AWS, líder destacada en la industria de la computación en nube por delante de competidores como Azure de Microsoft y Google Cloud.
Considerado por muchos en la empresa la "sombra" de Bezos, el directivo encabezaba desde hace tiempo todas las quinielas para dirigir el gigante del comercio electrónico cuando su fundador se retirara, y cabe esperar de él una línea continuista en los próximos años.
Bajo la dirección de Jassy, AWS ha logrado tanta cuota de mercado que una caída temporal de sus servicios como ocurrió en noviembre pasado puede paralizar la actividad de cientos de miles de empresas y organizaciones.
Marc Arcas