PEKÍN, (Reuters) - La autoridad sanitaria de China dijo el martes que los Gobiernos locales ya no necesitan analizar algunos productos importados para detectar el coronavirus, en una medida destinada a reducir el coste de sus estrictas medidas de prevención del COVID-19.

China comenzó a analizar los envases de las importaciones de alimentos refrigerados y congelados para detectar el virus en junio de 2020, después de un grupo de infecciones entre los trabajadores de un mercado de alimentos al por mayor en Pekín.

Seis meses más tarde, Pekín aconsejó que se hicieran pruebas también en los productos a temperatura ambiente, aunque los científicos afirmaron que el riesgo de infección por coronavirus a través del contacto con superficies contaminadas era bajo.

Los Gobiernos locales ya no tienen que analizar los alimentos a temperatura ambiente u otros productos para detectar el virus, dijo la Comisión Nacional de Salud en su sitio web, pero no estaba claro si los productos seguirían siendo objeto de controles en las aduanas.

Sin embargo, los alimentos refrigerados y congelados seguirán siendo sometidos a pruebas, pero los exportadores no se enfrentarán a suspensiones de las importaciones cuando sus productos den positivo en los controles aduaneros, añadió la NHC.

Las medidas se producen en medio de los crecientes esfuerzos estatales para apoyar la debilitada economía china.

China ha relacionado anteriores brotes de COVID-19 entre trabajadores portuarios con la detección del virus en alimentos congelados. Pero su intenso control de la enfermedad y las pruebas y desinfección de los productos importados han añadido un coste significativo y han provocado interrupciones en los trámites comerciales.

(Reporte de Roxanne Liu y Dominique Patton; edición de Kirsten Donovan, traducido por José Muñoz en la redacción de Gdańsk)