Como siempre es un gusto disfrutar de las películas de Disney ya que tienen la magia de contarnos una historia y a través de ella dejarnos grandes mensajes de amor, inspiración y valentía. En esta ocasión no es la excepción, la nueva película de Disney “Cruella” es una historia inspiradora cuya protagonista nos muestra que es capaz de abrazar sus luces y sus sombras, de romper con estereotipos establecidos y que es capaz de reconciliarse con la vida tal y como se le presenta, aunque esa reconciliación sea un proceso que no siempre resulta fácil y lineal.  

 

A diferencia de otras historias para niños, esta película se desarrolla en un ambiente oscuro, nocturno, algunas veces sombrío, pero podemos aprovecharlo como una bella analogía, en la vida podemos quedarnos en la parte oscura y confusa, quedarnos sumergidos en la tristeza, el resentimiento y el odio o tomar las lecciones ocultas que la vida trae implícitas y que somos capaces de descubrir en cada adversidad, en cada lección o cada prueba que se nos presenta. 

 

La primer gran lección de la película es que somos los protagonistas y creadores de nuestra realidad, tenemos la capacidad de tejer los finos hilos de nuestra existencia, le podemos dar la forma, la figura, los matices, las combinaciones del disfraz que decides portar, también te puedes equivocar y algunas veces tendrás que deshacer, rectificar y volver a empezar, resurgir, aunque estemos rotos, siempre podemos diseñar nuestro destino. 

 

La segunda y no menos hermosa lección de la película es “la fuerza del corazón”, en la vida llegamos arropados con la fuerza del amor de una gran familia biológica pero algunas veces tocara que ese regalo de amor y protección vengan de alguien cuya sangre y ADN no coincide pero que igualmente están aquí para cumplir ese propósito, además lo hacen con valentía, amor incondicional y ternura. Podemos pasar toda la vida tratando de encontrar el hilo que nos conecta a los latidos del corazón o con quien en teoría debería haber cumplido esa misión muchas veces sin poder llegar a ese momento, aunque la reconciliación y la gratitud siempre serán sanadoras o también tenemos la opción de apreciar a esos acompañantes  que fueron portadores de luz, bendición y cuidados por igual. Sin duda una historia magnifica y espectacular con todos los ingredientes de una película digna de disfrutar.